
- Con el corazón puesto en las más de 1,700 víctimas fatales de los sismos en su tierra natal, el toletero de Puerto Cabello desahogó la angustia colectiva en Fenway Park.
- El batazo de 421 pies desató las lágrimas en el dugout de Boston y una insólita expulsión por parte del umpire Nic Lentz, encendiendo el debate en la MLB sobre la falta de criterio para leer el contexto de los peloteros en el terreno.








