
El aumento de los controles sobre las rentas, la preocupación por los impagos y la percepción de inseguridad jurídica enfrían parte del interés inversor en el alquiler residencial.

El aumento de los controles sobre las rentas, la preocupación por los impagos y la percepción de inseguridad jurídica enfrían parte del interés inversor en el alquiler residencial.