
- Graciela Sosa (59) dice que con su marido, Silvino Báez (52), no encuentran «una razón para vivir».
- Además, cuenta que no pudo juntar «coraje» para ver la serie de Netflix, pero que no cree en el «arrepentimiento» de los ocho condenados.
- Le sugiere a la juventud que «tome conciencia de que con la violencia no se logra nada» y no «considerarse superior ni discriminar a nadie».








